Abrid las puertas para que entre su alteza la transparencia arrastrando tras de sí su cola de elegancia.

¿Alguna vez has pensado que un toque de blanco puede alegrar incluso los días más grises? La blancura es lo que aporta un toque extra de encanto, también en una habitación.

¿Cuál es la palabra clave del feng shui, la que rige toda la casa? ¡La energía, por supuesto! Y los colores también desprenden energía, emiten vibraciones sensibles y ejercen una influencia profunda y decisiva en nuestro comportamiento y humor. Nuestros sentidos en alerta perciben esta energía. Los espacios yang son lugares de vida activa, como el comedor, el salón o la cocina, mientras que los espacios yin son los lugares destinados a la tranquilidad y al sueño, o sea, los cuartos de baño y los dormitorios. Colores yang: el blanco, el amarillo, el naranja, el rojo o el rosa. Colores yin: el marrón, el gris, el verde, el azul o el negro.


«Cómo está nuestra casa refleja cómo estamos nosotros. Nuestra casa y los objetos que nos rodean son nuestro reflejo, y no podrán ser más equilibrados o armónicos de lo que nosotros mismos seamos. Si cambiamos nuestra casa o lugar de trabajo, también cambiaremos nosotros. Lo podremos poner en práctica a través de un órden y limpieza»

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